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Patrimonio Natural

“Rus, en el corazón de Jaén” , debido a su ubicación privilegiada, Rus cuenta con interesantes entornos naturales que merecen la pena descubrir. Es posible realizar diferentes rutas que nos permitirá descubrir lo más interesante de su patrimonio natural.
A continuación destacaremos algunos de los parajes más importantes de su entorno:
  • La Lambra

Es un Paraje Natural situado en el término municipal de Rus, es un lugar ideal para disfrutar de un día de campo. Situada en llano, la mayor parte de este terreno es propiedad privada, aunque libre a cualquier persona para que pueda pasar un día agradable.

Desde este paraje se divisa el Pantano de Giribaile, las Cuevas y Castillo de Giribaile y el municipio de Vilches.

Cerca podemos encontrar algunos cortijos como: La Lambra, Mirabuenos, La Colonia y La Casería.

El suelo es calizo y rojizo. La vegetación que lo cubre es típicamente mediterránea con especies como la encina, el lentisco, la retama, el tomillo aceitunero, la esparraguera, la jara estepa, el marrubio y el cardo cuco.

Hasta hace unos años, los domingos de primavera y verano era un paraje muy concurrido. El Domingo de Resurrección era difícil encontrar una sombra de encina o chaparro libre, porque casi todo el pueblo de Canena, Rus y otros pueblos acampaban ese día para disfrutar de un día de campo.

Emplazamiento: Al norte de Rus, muy cerca del municipio y del Pantano de Giribaile.

Distancia: 4 km.

Medio: En vehículo turismo y a pie.

Vía de acceso: Directamente desde el casco urbano, saliendo por el Camino del Cementerio.

  • Pantano de Giribaile:

Afecta a los términos municipales de Ibros, Vilches, Rus, Canena, Úbeda, Navas de San Juan y Sabiote, en las faldas del Paraje Natural La Lambra, en Rus. Es del tipo compactación (de tierra en un 80%).
El pantano recoge las aguas del Río Guadalimar, que pertenece a la Cuenca hidrográfica del Guadalquivir.

Rasgos Geográficos

Situados entre las faldas de Sierra Morena y las Lomas de Úbeda, suponen una zona de transición entre el área serrana  de típico aprovechamiento económico en la ganadería y la caza y la más pura campiña olivarera.

El río Guadalimar forma el Embalse Giribaile, llamado así por la cercanía con el Castillo de Giribaile o de Gil Baile, noble que regentó dicha fortaleza en el siglo XIV. El río Guadalimar nace entre las cresterías y pinares albaceteños del Calar del Mundo y la Sierra de Alcaraz, riega los olivares con denominación de origen de la Comarca  de Segura y se embalsa entre las comarcas de La Loma y El Condad, primero en el Embalse del Vado de las Hoyas que quedo sepultado tras la construcción de la presa de Giribaile en el año 1997. Tras ceder el tributo de sus aguas al desarrollo, sigue su camino hacia el Río Guadalquivir, desembocando aguas arriba del Embalse de Mengíbar, pasando al pie de las romanas ruinas de Cástulo.

Las aguas de ambos embalses se destinan principalmente para aprovechamiento agrícola y de forma secundaria para la producción de energía y el abastecimiento, teniendo una capacidad teórica de 475 Hectómetros cúbicos.

Geología

Los materiales que denominan en ambos lugares son Arcillas y Areniscas del Triásico, se trata de potentes estratos de rocas sedimentarias, de color rojo y dispuestos horizontalmente cubriendo a las rocas paleozoicas (pizarras y filitas). Geológicamente estos estratos reciben el nombre de “Facies Detríticas Rojas”. Tienen un alto contenido en hierro dotando de un tono rojizo inconfundible a las aguas. En estas arcillas existen intercalaciones de yesos, componiendo unos veteados blancos muy contrastados.

Los estratos proceden de la descomposición y erosión del Macizo Ibérico o Hespérico, que fueron depositándose lentamente en el fonde de la cuenca de sedimentación formada por unos entramados pantanosos que eran el hábitat de los ya extinguidos dinosaurios. Al retirarse las aguas sin haberse deformado por ningún plegamiento, esta disposición horizontal de los estratos ha quedado hasta nuestros días y por ello recibe el nombre de Cobertera Tabular.

Sobre estos materiales arcillosos rojizos del Triásico se depositaron en una posterior invasión de las aguas en el Jurásico inferior, esta vez ya si puede hablase del Mar Thetis y no de unos complejos pantanosos, otros sedimentos, a mayores profundidades y por tanto más transformados químicamente, dando unas características calizas a la roca, que se convirtió en Dolomías y Yesos, también rocas sedimentarias. Al no haber tenido tampoco ningún proceso de plegamiento o fracturas, estos estratos Jurásicos se presentan en la actualidad sobre los estratos del Triásico, más antiguos y por tanto los encontramos en las cimas de las lomas, que rodean a los embalses.

Vegetación

La cuenca del Embalse de Giribaile se encuentra sobre el Termotipo del Mesomediterráneo Inferior, con un Ombrotipo Seco superior y tipo térmico templado-cálido , con una pluviometría media en torno a los 500-600 mm anuales. Esto junto con la geología del terreno, condiciona una vegetación potencial determinada, en concreto desde el punto de vista fitosociológico esta zona corresponde a la Superprovincia Mediterráneo-Íbero-Atlántica, a la provincia Bética y Sector Hispalense en la mayoría de las zonas, a excepción de las faldas de Sierra Morena. La vegetación potencial de la zona que podriamos denominar de la campiña o en términos fitosociológicos de la serie mesomediterránea bética, seca subhúmeda basófila: Paeonio coriaceaeQuerceto rotundifoliae S. Faciación termófila con Pistacia lentiscus, es decir Encinar sobre suelos básicos o neutros con Lentiscos o Peonías. Algo muy similar a la vegetación potencial de las faldas de Sierra Morena, que corresponden a la serio mesomediterránea luso-extremadurense sec- sub-húmeda silicícola_ Pyro bourgaeanae – Querceti rontundifoliae S. Faciación termófila con Pistacia lentiscus, o lo que resulta de un Encinar sobre suelos ácidos, con Piruétanos  y Lentiscos, entre otras especies acompañantes, en las zonas más húmedas y umbrías encontramos Madroños, Cornicabras, entre los pies de encina.

No viene dada por su riqueza floral la importancia ecológica de estos parajes, la vegetación potencial de encinares a excepción de determinadas zonas abruptas o pedregosas, ha sido sustituida por cultivos de olivar y minoritariamente por cereal y almendros. En otros casos los encinares han sido aclarados, siendo las dehesas el resultado de estos manejos, teniendo aún gran importancia ecológica y económica estos ecosistemas provocados por la intervención humana.

También han desaparecido bajo las aguas de los embalses los bosques riparios de Álama blanco, Fresno y Sauces que escotaban el paso de los ríos Guadalimar y Guadalén.

Fauna

Es sin duda el Reino Animal el que ha protagonizado el papel importante en la conservación de la biodiversidad en este enclave. Podría pensarse en un primer impulso que en los embalses los grupos importantes son las Aves acuáticas, entiéndase como patos, garzas, gaviotas, cormorantes, limícolas, etc. y así en la mayoría de los cases, no obstante, aquí viene la excepción de Giribaile, son otros grupos de vertebrados como los Mamíferos carnívoros, las Aves rapaces o las Aves esteparias, junto con los anteriores, los que conforman una compleja trama de singularidades ecológicas en el contexto andaluz y que la hacen merecedora de protección legal.

Ictio y Herptofauna

Es paradójico que en estos medios acuáticos, el grupo de los Peces ha sido el que mayores pérdidas de diversidad específica han sufrido, los ríos que albergaban poblaciones interesantes de especies autóctonas, fueron represado y por tant las características biológicas, ecológicas, térmicas y bioquímicas de las aguas han variado considerablemente. Lo que inicialmente eran aguas corrientes con escasa turbidez y oxigenadas, ha pasado a aguas estancadas y con un alto grado de eutrofización provocado por los vertidos de los cascos urbanos, los aportes de productos fitosanitarios de los olivares cercanos.

Esto cambió la estructura y composición de la columna de agua, pero lo que finalmente acabó por eliminar las especies autóctonas nativas fue la introducción para la pesca deportiva de especies alóctonas, mucho más voraces y adaptables a ese nuevo ambiente.

De la multitud de especies que han sido introducidas, las que han conseguido pervivir y reproducirse con éxito han sido principalmente la Carpa, el Pez Rojo, la Gambusia, el Black-Bass y el Lucio. Únicamente de la casi docena de especies autóctonas que debieron habitar estas aguas, ha conseguido sobrevivir el Barbo gitano, de mayor tamaño y que soporta aguas más contaminadas y turbias que el resto; puede encontrarse muy puntualmente en las colas y arroyos tributarios a la Boga del Guadiana, al Calandino y al Cacho.

Como se ha comentado, estos medios han sido muy alterados, bien por la construcción de los embalses, bien por la transformación de los bosques en campos de cultivo. La herpetofauna no ha quedado indemne de estos cambios  y ha provocado así mismo la desaparición de especies más selectivas y raras como la Salamandra y la Víbora hocicuda. No obstante en representaciones importantes de Galápago leproso, así como poblaciones notables de Lagarto ocelado, Lagartija ibérica, Lagartija colilarga, Culebra bastarda, Culebra de escalera, Culebra de herradura y Culebra Viperina.

En cuanto a los Anfibios, más sensibles a las alteraciones de las zonas húmedas imprescindibles para su reproducción, se han visto reducidos a unas pocas especies: Rana común, Sapo corredor y Sapo común.

Unas mejores prospecciones específicas para estos grupos, sobre todos en fuentes y charcas aisladas para el grupo de los Anfibios.

MAMÍFEROS

Son muchas las especies que aún perviven en el entorno del Embalse de Giribaile, puestos que se conservan rodales de monte mediterráneo y dehesas en un estado aceptable de conservación, como para poder albergar especies más raras y esquivas, como podría ser el Gato montés que habita las laderas umbrías con buenas poblaciones de Conejo, especie presa indispensable para el sano mantenimiento de las cadenas tróficas mediterráneas.

La presencia abundantes de conejo en determinadas rodales, ha hecho especular acerca de la presencia del felino más amenazado del mundo, el Lince ibérico, en estas tierras, no obstante los muestreos realizados han dado resultados negativos, pese a las citas de avistamientos de pastores y lugareños.

Aún así ha demostrado la presencia otros carnívoros como el Tejón, Garduña, Gineta, Zorro, Meloncillo, comadreja e incluso al esquivo Turón que ha podido evidenciarse su presencia por los trágicos hallazgos de ejemplares atropellados.

Pero sin duda, el mamífero carnívoro más emblemático sería la Nutria, cuya presencia se evidencia por la gran cantidad de huellas y rastros que pueden encontrarse en las orillas del embalse Giribaile, sobre todo en las épocas estivales cuando los cauces de los ríos aguas arriba, se van agostando y han de recurrir a estos medios humanizados, pero repletos de presas fáciles como los Ciprínidos o los Cangrejos Rojos Americanos.

En cuanto a los Micromamíferos (Musarañas, Musgaños, Topillos, Roedores,etc) y los Quirópteros existe una graun ausencia de información, siendo necesarias prospecciones específicas para este grupo tan desconocido y as us vez tan importante para el mantenimiento de los ecosistemas.

AVES. La joya de la corona.

Son sin duda las Aves las que otorgan gran parte de la importancia ecológica a esta zona y los que se encuentran en condiciones de excepcionalidad y rareza a nivel nacional.

Cormorantes y Ardeidas.

Estas aves piscívoras son quizás las más representativas y abundantes del embalse Giribaile, algo que no tendría mayor importancia si no fuera por las Colonias de Nidificación.

En el año 2000, se creó la primera colonia de Cormorán grande del sur peninsular, sobre unos árboles inundados del creado Embalse de Giribaile.

También ha podido comprobarse la reproducción de la Garza imperial, en las escasas zonas de carrizal, así como la observación puntual de ejemplares de Garceta grande.

Anátidas, limícolas y gaviotas

Al tratarse de humedales artificiales y en áreas mediterráneas, las fluctuaciones de los niveles de las aguas provocan a su vez grandes variaciones interanules del número y diversidad de aves acuáticas coincidiendo con la bonanza o escasez de lluvias, los mayores o menores niveles de biodiversidad, respectivamente. Este embalse es un área de invernada y paso más importante para este grupo de aves de la provincia de Jaén, son muy importantes las concentraciones invernales de Focha común, Ánade silbón, Ánade friso, Ánade azulón, Cerceta común, Pato cuchara, Somorjumo lavanco, Zampullín chico, con un elevado número de ejemplares, aunque no son las únicas especies, existe un número importante de otras acuáticas que visitan eventualmente o en bajo número, como Porrón europeo, Ánade rabudo, Tarro blanco, etc. Durante la reproducción de las especies presentes se reducen a Focha común, Ánade Real, Salmorujo lavanco y Ánade friso, principalmente.

El embalse Giribaile es importante como escala de paso para muchas especies de limícolas: Chorlito dorado europeo, Archibebe común, Avoceta, entre otras. En cuanto a los reproductores se encuentra la Cigüeñuela, Chorlitejo chico y el Andarríos chico.

En cuanto a los Larolimícolas: Gaviotas sombría y patiamarilla, forman espectaculares concentraciones invernales que se cifran en miles de individuos, provenientes de los cercanos basureros. En algunos años que se han formado pequeños islotes sin vegetación en los embalses, han intentado la reproducción algunas parejas de Gaviota reidora.

Otra singularidad del embalse Giribaile viene dada pro la presencia constante de una rareza a nivel nacional, el Ganso del Nilo o Egipto.

Aves rapaces.

Entre las rapaces diurnas se encuentran 2 parejas de Milano negro, Águila culebrera, Águila calzada, Busardo ratonero, Cernícalo vulgar y destacando por su escasez y rareza rapaces como el Elanio Azul.

Es frecuente la presencia de ejemplares de Aguilucho lagunero y Aguilucho cenizo, también es frecuente la presencia de varios ejemplares invernantes de Aguilucho pálido.

En invierno es posible observar las espectaculares zambulldas del Águila pescadora, detectándose ejemplares subadultos en fechas estivales.

En cuanto a las rapaces nocturnas, destaca la abundante población de Búho real, así como la presencia de Búho chico, Mochuelo europeo, Autillo y Cárabo común, este último en las zonas más boscosas. La Lechuza vulgar también se encuentra presente, pero merece destacar la grave pérdida de lugares de nidificación, por el derrumbe de las cortijadas donde nidifica.

Ave esteparias

Cuando el nivel de las aguas desciende el hábitat se transforma en una estepa, con pastizales y eriales que albergan una nutrida ornitocenosis, aquí se encuentra la mayor concentración invernal de Ganga ortega de Andalucía oriental, con bandos que llegan a los 100 individuos entre las orillas del embalse y uno de los puntos más importantes para su cría. Esta especie se encuentra en grave declive y catalogada “En peligro de extinción.”